
Estos días vivimos jornadas profundamente significativas, cargadas de memoria, encuentro y construcción colectiva. Cada una de las actividades que compartimos fue mucho más que un simple momento en el calendario: fueron espacios donde la historia, las luchas y las voces de nuestro pueblo volvieron a encontrarse para seguir sembrando conciencia.
El día martes 24 comenzamos en la Casa Campesina con una ronda de intercambio y reflexión preguntándonos qué sabemos sobre lo que ocurrió el 24 de marzo de 1976, generando un espacio de memoria y pensamiento colectivo sobre uno de los momentos más dolorosos de nuestra historia.
Al día siguiente visitamos la Escuela Nacional Virgen de Lourdes, en los turnos mañana y tarde, donde compartimos con distintos grados un espacio de diálogo y reflexión sobre la memoria, la historia reciente y la importancia de seguir construyendo conciencia en las nuevas generaciones.
Luego continuamos con el recorrido visitando la Escuela N° 1218 Padre Víctor Conde, en Quimilí, donde compartimos un espacio de diálogo y reflexión con la comunidad educativo y por la tarde gran encuentro en la cancha Escuela de Fútbol del Barrio Colón. Allí pudimos intercambiar miradas, historias y pensamientos sobre nuestro presente, y sobre la importancia de seguir construyendo memoria colectiva desde las escuelas y los territorios.
Por la tarde nos dirigimos a la Escuela N° 935 Juan Felipe Ibarra, en Pozo del Toba, donde continuamos con este camino de encuentros y aprendizajes. Más tarde visitamos la comunidad de Yacu Kachy, donde realizamos una asamblea junto a la comunidad. Fue un momento profundo de escucha y de palabra compartida, donde se expresaron experiencias, preocupaciones y sueños colectivos. La jornada cerró de una manera muy especial, compartiendo una hermosa cena comunitaria acompañada de música y momentos de alegría que fortalecen los lazos entre quienes caminamos juntos estos procesos.
El día sábado continuamos visitando la comunidad de Rincón del Saladillo, donde fuimos recibidos con una mística muy sentida y significativa preparada por la propia comunidad. Fue un momento cargado de emoción y de identidad, donde las expresiones culturales y comunitarias nos recordaron la fuerza que tienen nuestros pueblos cuando se encuentran y se reconocen en su historia. Luego compartimos el almuerzo y generamos un espacio de charla profunda, donde circularon vivencias, aprendizajes y relatos que nos permiten seguir entendiendo las luchas que atraviesan nuestros territorios.
Queremos agradecer profundamente a cada comunidad, a cada escuela y a cada persona que abrió sus puertas y su corazón para hacer posible estos encuentros. También queremos destacar especialmente la presencia y el compromiso de compañeros que con su historia y su lucha siguen sembrando conciencia: Carlos “Nica” González, compañero ex preso político de la dictadura, que compartió su palabra y su memoria viva con las comunidades; y Alfredo, compañero del gremio Luz y Fuerza y hermano de desaparecidos durante la última dictadura militar, cuya presencia nos recuerda la importancia de mantener viva la memoria, la verdad y la justicia.
Nos llevamos de estos días no solo experiencias hermosas, sino también la certeza de que estos encuentros son semillas que siguen creciendo. Porque cuando las comunidades se reúnen, cuando la palabra circula y cuando la memoria se comparte, se fortalece la identidad de nuestros pueblos.
Seguiremos caminando estos territorios con la convicción de que la memoria no es solo recuerdo: es compromiso, es lucha y es futuro. Porque donde hay comunidad organizada, hay esperanza; y donde la memoria sigue viva, nuestros pueblos siguen de pie.
Hoy más que nunca: MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA.
NUNCA MÁS!

















